¿Por qué molestan las mujeres en tetas?

En el Encuentro Nacional de Mujeres en Trelew más de 50 mil mujeres marcharon por las calles y muchas de ellas lo hicieron sin remera ni corpiño. El análisis de porqué los medios y las redes se llenaron de comentarios negativos al respecto.

Foto: @Malenabero

 

Por Paula Gimenez

En las movilizaciones feministas y específicamente durante el Encuentro Nacional de Mujeres, muchas chicas marchan en tetas. Cuantas más mujeres con el pecho descubierto hay, más espanto relatan los medios y mayor es la indignación de mucha gente. ¿Qué pasa con el pecho de las mujeres? ¿Por qué mostrar esa parte del cuerpo genera tanta controversia?

Cuándo se muestran y por qué se muestran puede ser una de las pistas para entenderlo. No es lo mismo una chica en tetas en la tapa de una revista que en la calle, con su cuerpo pintado, exigiendo derechos. Tampoco es lo mismo una mujer amamantando en el colectivo o mostrando cicatrices de alguna operación. Sus diferencias, culturales, tienen distintas apreciaciones pero la sociedad apunta con el dedo acusador a quienes osan hacer uso de sus pechos libremente.

Para entender un poco más estas diferencias, FILO habló con la socióloga y feminista Natalia Garavano, con Karina Felitti, investigadora del CONICET y con Ana Carolina, humorista, feminista y militante.

La teta desobediente

¿Pero por qué la desnudez es un arma? Para Garavano el patriarcado gestiona el uso y la exhibición de los cuerpos de las mujeres. “Determina los criterios, los contextos y las formas en las que nuestros cuerpos aparecen públicamente, en general, objetualizados. Son objeto de deseo y satisfacción del espectador, en el caso de la sexualización; son objeto de supervivencia de les hijes, en el caso de la maternidad”, analiza.

Al parecer la bronca y el miedo que genera no pasa sólo por una cuestión moral sino también por un empoderamiento que, las mujeres, no deberíamos tener. “Cuando una mujer decide las formas y los contextos para el uso y exhibición de su cuerpo, ahí aparece el repudio. Entonces, evidentemente es un problema de poder y de autonomía. Lo que molesta es el cuerpo autónomo, la posibilidad de decidir, de elegir qué, cómo, cuándo y por qué.

En este mismo sentido se puede leer la resistencia a la legalización del aborto y a la regulación del trabajo sexual. Incluso, el debate público desmedido que genera la decisión de muchas mujeres de no amamantar. La irrupción del cuerpo político supone abandonar nuestro histórico lugar de objeto y transformarnos en sujetas políticas con poder de decisión. Y es eso lo que genera incomodidad. La mujer libre”, refuerza Natalia.

¿El problema es el pezón?

La campaña #FreetheNipple, movimiento iniciado por la activista y cineasta Lina Esco, cuestiona la convención que considera “indecente” la exposición de los pechos de la mujer, al contrario que la exposición del torso del hombre. En esa línea, una publicidad del 2016 sobre el cáncer de mama utilizó, de manera irónica, los pechos de un señor para mostrar cómo controlarse.

La censura marca de manera clara un límite, una línea imaginaria que divide lo que esta sociedad considera apto para todo público de lo que se encuentra fuera de las normas.

Taparle los ojos a nuestros hijos o hijas cuando en un lugar público aparece una mujer con el torso desnudo puede ser una de las típicas reacciones de padres y madres. “Justamente porque está corriendo los límites sociales preestablecidos en cuanto a los criterios, las formas y los contextos para exhibirlas. Recuerdo el caso de las chicas que se sacaron sus corpiños en la playa de Necochea. Cayeron 5 patrulleros porque había “familias” que se sentían incómodas porque “cómo le explico a mis hijos”. Hijos que, seguramente, lo primero que vieron en su vida fue una teta. Y que probablemente, vean tele en donde aparecen muchas tetas. Además, estaban en una playa. Ahí se usan triangulitos que a veces solo tapan el pezón. Ahí también hay un tema con el pezón, ¿no? Si el pezón no se ve, tampoco hay escándalo”, sostiene Garabano.

Por su parte, Ana Carolina, humorista y feminista, es militante del “andar en tetas” y sostiene que una de las razones por las cuales lo hace es porque “una mujer en tetas es una mujer desobedeciendo”.

Ella, que utiliza mucho el recurso e interpela políticamente con sus pechos, asegura que la gente reacciona y se incomoda ante eso de muchas maneras distintas pero que hay una característica importante para analizar:  “Una diferencia que observo y me gustaría señalar, es cómo respondemos al impulso de mirar, a la curiosidad que nos provoca ver “lo tapado” según nuestra edad. Las crianzas dejan fluir sus miradas curiosas mientras que las personas adultas hacen fuerza para no mirar, luchando con sus ganas”, agrega.

Tetas sí, ideas también

Uno de los cuestionamientos más marcados y repetidos en contra de la autonomía de la teta femenina se sostiene con la frase: “No necesito mostrar mi cuerpo si soy inteligente”. Debates enteros afirman que una mujer no necesita de su cuerpo para exponer ideas.

Ante ese argumento, la socióloga indica: “El cuerpo hegemónico que el patriarcado modela para las mujeres es sólo cuerpo y nada más. La mujer como producto, sin contenido salvo la apariencia. El feminismo pone de manifiesto que cuerpo y mente van de la mano, que se necesita del cuerpo y de la cabeza para luchar”.

La teta como herramienta política

La doble moral que se esconde detrás de la sexualización del pecho femenino cobra fuerza cuando las mujeres deciden mostrarlas en una marcha. Con el cuerpo pintado con frases como “mi cuerpo mi decisión”, cientos de chicas interpelan a una sociedad que a veces las quiere desnudas y muchas otras tapadas y calladas.

“Desde hace unas décadas en Occidente el desnudo se convirtió en una estrategia de protesta femenina y/o feminista. Mostrarse totalmente con el torso descubierto está siendo usado por muchas mujeres cis y trans, de diferentes edades, naciones, etnicidades, clases, y corporalidades, como un modo de llamar la atención sobre sus reclamos sociales, políticos, económicos, laborales, (no) reproductivos y sexuales”, explica Feletti.

¿Pero por qué la imagen de una mujer con el pecho desnudo que marcha es mostrada como violencia? “El problema es la decisión autónoma y la libertad de las mujeres de mostrar. En las marchas pasa todo el tiempo, a la gente y los medios les parece más agresivo una mujer desnuda que el hecho de que mueran cada 30 horas por violencia machista”, finaliza Garavano.

Fuente: Filo News

2 Comments
  1. Así como se refieren a los senos como tetas yo me voy a referir así pene como la chota y les dejo mi punto de vista y tal ves sea anticuado pero tan válido como los demás, las tetas despiertan el deseo y eso es natural , además culturalmente es visto así y aceptado así por las mujeres , que hasta se las retocan cirugía mediante para ser más deseadas, ahora les pregunto a esas mismas mujeres y a quien escribe la nota …….que pensarían si nosotros los varones decidieramos ir con la chota al aire por las calles donde Uds van con sus hijas , o a un restorante o a buscar los chicos al jardín o a la plaza ? Si contestan x favor háganlo con el respeto que lo comento yo.

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